domingo, 22 de agosto de 2021

SALIDAS al Teatro - MAGALLANES.O - Sábado 4 de Septiembre 20.30 hs.

foto de Cristian Holzmann

Estamos organizando para el sábado 4 de septiembre de 2021 nuestra próxima salida al teatro.  Ya este año durante el verano pudimos participar de las presentaciones que el Teatro Nacional Cervantes realizó en la explanada de la entrada de la Biblioteca Nacional. 

Sin embargo en esta oportunidad el encuentro será en el 

Teatro PAYRO, 

San Martin 766 casi esquina Córdoba 

de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para ver la obra escrita por el autor mallorquí Jeroni Obrador, y protagonizada por Claudio Pazos 

MAGALLANES.0

 

Magallanes vaga solitario y confinado en un planeta desolado, arrasado. Han pasado 500 años de su presunta muerte y sin embargo, se siente vivo, único sobreviviente de la heroica expedición que fue la primera circunnavegación del mundo. En un cuerpo lleno de vida en contraste con la desolación que lo rodea, sus devaneos y reflexiones nos llevarán a pensar en la posibilidad de que simplemente esté dormido en un sueño eterno, que haya sido apartado a un universo paralelo, o que sea su alma la que vaga en un limbo, esperando su juicio final. En este estado de desesperación por momentos y de profunda reflexión por otros, Magallanes descubrirá el futuro al enfrentarse a un ente desconocido y extraño. Un nuevo mundo se le revela, donde todos los tiempos están juntos en uno, donde la patria es el universo entero con su riqueza diversa que se debería entender como sagrada. 

La ficha técnica se completa de la siguiente manera 

Autor: Jeroni Guiem Obrador, Actúa: Claudio Pazos, Diseño de vestuario: Jorge Lopez, Diseño de escenografía y luces: Edgardo Aguilar, Música: Bruno Lobianco, Sonido: Matías Noguera Fotografía: Cristian Holzmann Diseño gráfico: María Forni Asistencia de dirección: Facundo Darío Altonaga Prensa: Duche&Zarate Producción ejecutiva: Ale Garcia Dirección Audiovisual: Cristian Holzmann Dirección: Merceditas Elordi

ADQUISICION DE LAS ENTRADAS

No va a haber lista de reserva como en la mayoría de las veces anteriores.  Esta vez, cada uno comprará los tickets directamente a través de la página de Alternativa Teatral. La entrada única es de ARS 500.-

No obstante, van a encontrar entradas de ARS 1000 y de ARS 700 que dice bono solidario ARS 500 y ARS 200 respectivamente.  Es una manera de pasar la gorra con un precio fijo y otro máximo.  El Bono Solidario queda para la cooperativa de trabajo.  El que puede y quiere compra una “entrada más cara” para colaborar con la actividad teatral en época de pandemia.  En este caso no hay diferencias de ubicación, es más, me parece que las entradas son sin numerar.  

Ir a la Compra

(si no accede a través del boton, ingrese a

La obra se representa a las 20.30 hs   

Verifiquen en el momento de hacer la compra, las condiciones para el retiro de la localidad. 

Les propongo encontrarnos a las 20.00 en la puerta del teatro. 

La duración de la obra es de 75 minutos.  Si se puede después podemos compartir una pizza por ahí. 



Algunas opiniones de la Crítica. 

Milly Vazquez para martinwullich.com

Lo primero que hay que destacar de Magallanes.0 es la actuación excepcional de Claudio Pazos. El actor realiza grandes proezas con su cuerpo en lo que puede llegar a calificarse casi de performance. Claudio compromete todo su cuerpo para contar esta historia, la de Magallanes, el conductor de la primera vuelta al mundo. 

La obra es un viaje interior o una exploración del mundo exterior, e inclusive de otros mundos. Muy bien dirigida por Merceditas Elordi y atractivamente escrita por Jeroni Obrador, Magallanes.0 consigue ahondar en ese océano inconmensurable de la conciencia humana, y lo hace sin naufragar. 

Dice Claudio Pazos, en el reportaje que hace Carlos Pacheco para La Nación

El relato del conquistador recorrerá muchas zonas de su historia personal. Estar detenido en el tiempo, sin necesidad de comer, de beber, lo muestra también como un ser insoportable. Y desde allí reflexiona sobre la patria, la conquista y algo que es muy llamativo, dadas las características de este hombre que invadió territorios, mató a sus habitantes o los convirtió al catolicismo; en su monólogo él se permite analizar la diversidad. 

“Lo interesante es que vemos a un hombre con sus dudas, su animalidad, también su humanidad – aclara el actor–. Está buscando una explicación para comprender sus actos. Yo lo asocio mucho con los propios hitos que uno tiene en su vida. A veces pasan determinadas cosas y te das cuenta de los por qué cuando han pasado los años. Magallanes tiene el ímpetu de conquistar y termina descubriendo que la verdad de la expedición está en aceptar la diversidad y para aceptar esa cosa tan simple y profunda debe atravesar momentos muy tormentosos dentro de la obra.”

Fuente

Alternativa Teatral – Magallanes.0 Recuperado el 20 de agosto de 2021

Fotografías para la obra Magallanes.0 de Cristian Holzmann

Magallanes.0 – exploración de una mente por Milly Vazquez de fecha 26 de marzo de 2021 recuperado el 20 de agosto de 2021

Claudio Pazos: un gran actor en dos obras atractivas por Carlos Pacheco, fotografías de Tomas Cuesta – La Nación 23 de marzo de 2021 recuperado el 20 de agosto de 2021




sábado, 21 de agosto de 2021

Inicio del Segundo Semestre

Iniciamos la segunda etapa del año, habiendo llevado a cabo satisfactoriamente los objetivos impuestos para la primera y entonces no habrá modificaciones en el plan. 

Ahora toca comenzar a plasmar esas propuestas.  

En el Taller de Improvisación retomaremos la Narración con el objetivo de enfocarnos en monólogos que nos sirvan para transformarnos en Youtubers.  Y comenzaremos a darle forma a la relación entre los Personajes que creamos, para empezar a preparar los sketches que mostraremos en el próximo cierre del año. 

Siguen los cruces de talleres, y esto nos exigirá quizás, alguna tarea adicional que se dispare a partir de la devolución que nos hagan desde los otros cursos.  Pero todo a su tiempo, simplemente es para tener en cuenta.  

Como ya venimos avisando, la preparación corporal que venimos haciendo con Virginia al inicio de la clase se va a ir orientando hacia las acciones de los Personajes. Es posible que sumemos algún trabajo vocal con Natalia y/o Luz.  En el Taller de Historieta van a elegir a algunos personajes para caricaturizar y el Taller de Video con Dispositivos Móviles, es posible que intervengan a algunos de los ejercicios de los que se vienen filmando ustedes.  Veremos si podemos sumar algún cruce más con Plástica, Fotografía, Música y/o Literatura. 

En tanto en el Taller de Escenas de Texto de Autor, Análisis de Texto y Dramaturgia, retomaremos el trabajo con Los Invisibles y analizaremos y actuaremos sobre dos textos más, uno para el publico infantil y otro para adultos.  Seguiremos trabajando sobre los Radioteatros y exploraremos un nuevo punto de partida para la gestación de ideas para volcar en textos. 

¿Ambicioso, no? Pero bastante probable.  No cejemos.

sábado, 14 de agosto de 2021

Dramaturgia - Conceptos

Gotthold Efraim Lessing

La dramaturgia, es la acción de otorgar una estructura conjunta y coherente a una idea o texto literario y al trabajo de los actores en la escena, para que se convierta en espectáculo teatral. 

El término se aplica también al conjunto de la producción teatral de un autor (poética), o de un conjunto de autores cuando estos se encuadran en una época, estilo o movimiento artístico. 

Partimos de la base de que el Teatro no es un género literario.  El Teatro es una experiencia  efímera, única e irrepetible que se produce durante la representación del “artefacto”.  

Llamamos artefacto a una representación individual de la obra, o sea de una función de la obra.   De esta manera una temporada teatral está compuesta de varios artefactos, uno por cada vez que esta se representa.  

Por otro lado, el texto de esa misma obra cuando ha sido publicado, es una obra literaria, mientras permanece en el libro, pero que abandona la Literatura cuando es representado.  De esta manera, concluímos que el Teatro no ha sido concebido para ser leído, en la soledad del lector, sino para ser vivido a través de la experiencia teatral, esa relación que se produce entre actores y espectadores al representarse el artefacto.     

El idioma alemán es el único, que tiene una palabra para quien escribe la obra, el autor, - Dramatiker - y otra para quien la organiza en el espacio para su representación, Dramaturg.  

Se considera que el primer Dramaturgo fue Gotthold Efraim Lessing, autor de la Dramaturgia de Hamburgo, en 1767, aunque la preocupación de analizar estructuras y crear preceptos para escribirlas, es bastante anterior y nos podemos remontar a la Poética de Aristóteles (siglo IV AC) o el Proemio a la Propalladia de Bartolome Torres Naharro (1517). 

Lessing, como Dramaturgo del Teatro Nacional de Hamburgo, tenía entre sus tareas:

Elegir las obras que se iba a representar durante la temporada teatral, traducir y/o adaptar textos según la conveniencia de los públicos a quien iba dirigida la obra, investigar y documentarse sobre el autor y la obra, y a veces redactar el programa de mano, también tenía a su cargo tareas administrativas como la contratación del talento, a veces adelantándose al proceso de casting.  También se dedicó a realizar la crítica de las obras ya estrenadas, cosa que no fue bien recibida por actores y directores y tuvo que dejar de hacerlo.

En la actualidad a las tareas realizadas por Lessing, se suma la de intervenir como observador critico en los ensayos como el responsable de extraer las articulaciones de sentido que revelan cierto marco social, político, etc en el que las obras se inscriben.

  

Transcribimos a continuación los conceptos de Dramaturgia, Dramaturgia Clásica y Análisis Dramatúrgico del “Diccionario de Teatro – Dramaturgia, estética, semiología –“ de Patrice Pavis  - Buenos Aires – Paidós – 2008 – ISBN 978–950–12–7500–1 

Dramaturgia

(Del griego dramaturgia, componer un drama).

 

I. Evolución de la noción

A. Sentido original y clásico del término:

Según Littre, la dramaturgia es el “arte de la composición de obras teatrales”.

1.- La dramaturgia, en su sentido más general, es la técnica (o ciencia) del arte dramático que busca establecer los principios de construcción de la obra, ya sea inductivamente, a partir de ejemplos concretos, o deductivamente, a partir de un sistema de principios abstractos. Esta noción presupone la existencia de un conjunto de reglas específicamente teatrales cuyo conocimiento es indispensable para escribir una obra y analizarla correctamente.

Hasta el período clásico, la dramaturgia, a menudo elaborada por los propios autores (véase, los Discursos de Corneille y la Dramaturgia de Hamburgo de Lessing, etc.) tenía como propósito descubrir reglas, e incluso recetas, para componer una obra, y dictar las normas de composición a los dramaturgos (ej.: la Poética de Aristóteles, la Práctica teatral de D’Aubignac, El arte nuevo de hacer comedias de Lope de Vega).

2.- J. Scherer, autor de una Dramaturgia clásica en Francia (1950), distingue la estructura interna de la obra –o dramaturgia en sentido estricto- y la estructura externa- vinculada a la (re)presentación del texto: “la estructura interna (...) es el conjunto de elementos (...) que constituyen el fondo de la obra; es lo que constituye el asunto para el autor, antes de que intervengan las condiciones de elaboración. A esta estructura interna se opone la estructura externa, que es siempre una estructura pero constituida principalmente por formas, y formas que ponen en juego las modalidades de la escritura y de la representación de la obra” (Scherer, 1961).

La dramaturgia clásica busca los elementos constitutivos de la construcción dramática de todo texto clásico: por ejemplo, la exposición, el nudo, el conflicto, el final, el epílogo, etc.

3.- La dramaturgia examina exclusivamente el trabajo del autor, sin preocuparse directamente por la realización escénica del espectáculo; esto explica cierta desafección de la crítica actual por esta disciplina, al menos en su sentido tradicional.

 

B. Sentido brechtiano y posbrechtiano:

A partir de Brecha y de su teorización sobre el teatro dramático y épico, parece haberse ampliado la noción de dramaturgia, considerándola:

1.- La estructura a la vez ideológica y formal de la obra.

2.- El vínculo específico de una forma y un contenido en el sentido en que Rousset define el arte, “que reside en esa solidaridad de un universo mental y de una construcción sensible, de una visión y de una forma” (1962).

3.- la práctica totalizante del texto puesto en escena y destinado a producir cierto efecto en el espectador. De este modo, “dramaturgia épica” designa para Brecht una forma teatral que utiliza los procedimientos de comentario y distancia narrativa para describir mejor la realidad social considerada y contribuir a su transformación.

La dramaturgia se refiere, en esta acepción, a la vez al texto original y a los modos escénicos de la puesta en escena. Estudiar la dramaturgia de un espectáculo es, pues, describir su fábula “en relieve”, es decir, en su representación concreta, especificar la forma teatral de mostrar y narrar un acontecimiento.

 

C. Reutilización de “dramaturgia” en el sentido de actividad del “dramaturgista”:

La dramaturgia, actividad del dramaturgista, consiste en ubicar los materiales textuales y escénicos, extraer las significaciones complejas del texto escogiendo una interpretación particular, y orientar el espectáculo en el sentido elegido.

Dramaturgia designa entonces el conjunto de opciones estéticas e ideológicas que el equipo de realización, desde el director hasta el actor, ha tenido que realizar. Este trabajo abarca la elaboración y la representación de la fábula, la elección del lugar escénico, el montaje, la actuación, la representación ilusionista o distanciada del espectáculo. En resumen, la dramaturgia se pregunta cómo están dispuestos los materiales de la fábula en el espacio textual y escénico, y según qué temporalidad. La dramaturgia, en su sentido más reciente, tiende pues a superar el marco de un estudio del texto dramático, para abarcar texto y realización escénica.

 

II. Problemas de la dramaturgia

A. Articulación de lo estético y lo ideológico:

La dramaturgia (en los sentidos 2 y 3) examina la articulación de una forma teatral y de un contenido ideológico. Siempre busca explicar un criterio formal por una exigencia del contenido y, recíprocamente, muestra cómo cierto contenido encuentra su forma de expresión específica. Por ejemplo, la utilización brechtiana de la forma épica abierta significa que el hombre posee un conocimiento suficiente de los mecanismos sociales para que el resultado de la obra permanezca suficientemente abierto a varios desenlaces, cuya clave posee el espectador. Parafraseando a Hegel –(“las verdaderas obras de arte son aquéllas cuyo fondo y forma se revelan perfectamente idénticos”, citado en Szondi (1956)- diremos que las mejores dramaturgias son aquéllas donde podemos separar forma y fondo sin destruir su especificidad.

 

B. Evolución de las dramaturgias:

La evolución histórica de los contenidos ideológicos y de las investigaciones formales explican las divisiones que pueden producirse entre forma y contenido y que ponen en duda su unidad dialéctica. Szondi muestra la contradicción del teatro europeo de fines del siglo XIX, el cual utiliza la forma caduca del diálogo como medio de intercambio entre los hombres para hablar de un mundo donde este intercambio no es posible (Szondi, 1956). Si Brecht condena la forma dramática, que se presenta como inmutable y productora de ilusiones, es porque el hombre actual tiene una visión científica de la realidad social.

 

C. Dramaturgia como teoría de la representabilidad del mundo:

Si definimos la dramaturgia como la puesta en forma escénica de un mundo posible del dramaturgo y del espectador, comprendemos los interrogantes a veces angustiados de ciertos autores acerca de la posibilidad de representar teatralmente nuestro mundo actual. En efecto, la dramaturgia y la puesta en escena no son (o dejaron de ser) automáticamente la puesta en escena de la ideología. Ésta quizá puede buscarse siempre en la forma (“La ideología consiste en la forma”, Tretiakov. “La forma es siempre ideología e ideología eficaz”, Einstein. Citados en: Gisselbrecht, 1971), pero la forma no es siempre evidente. Sirve más o menos bien a la problemática ideológica y dramática de la cual se apodera. Brecht, de acuerdo con el marxismo, piensa que “sólo se puede representar el mundo si se concibe como transformable”. Pero muchos autores han abandonado en la actualidad toda pretensión de reproducir la imagen de la realidad social a través del teatro, lo cual por lo demás ni siquiera les preocupa.

 

D: Formas de la dramaturgia:

La “filtración” de la ideología en la dramaturgia utiliza sin duda todas las formas posibles que oscilan entre lo particular y lo general. Una dramaturgia de lo particular entrega imágenes en bruto, casi no transpuestas de la realidad reproducida en sus ambigüedades y su riqueza. Una dramaturgia de lo general, en cambio, interpreta la realidad para entregar los principios fundamentales, sin que el recurrir a la experiencia propia de cada espectador sea siempre posible.

Otra distinción operatoria (de origen brechtiano) es la de: 1/ una dramaturgia “épica” que no oculta la situación de comunicación y de representación, provocando de ese modo la denegación de todo mundo representado; 2/ una dramaturgia “dramática” fundada en la creación y en la ilusión de un referente ficticio a partir de la escena.

 

E. Dispersión y proliferación de dramaturgias:

Para quien ya no dispone de una imagen global y unificada del mundo, la reproducción de la realidad a través del teatro permanecerá obligatoriamente fragmentaria. Ya no se pretende elaborar una sola dramaturgia que agrupe artificialmente una ideología coherente y una forma adecuada. Incluso ocurre que una misma representación apele a varias dramaturgias. (El espectáculo ya no se basa en sólo la identificación o la distanciación; incluso ciertos espectáculos intentan fragmentar la dramaturgia utilizada delegando a cada actor el poder de organizar su relato según su propia visión de la realidad.) Por lo tanto, hoy en día, la noción de opciones dramatúrgicas explica las tendencias actuales mejor que la de una dramaturgia considerada como conjunto global y estructurado de principios estético-ideológicos homogéneos.

 

 

Dramaturgia clásica

 

1.- Históricamente, la dramaturgia clásica se elabora (en el caso de Francia) entre 1600 y 1670. J. Scherer (1950) distingue un período arcaico (1600-1630), un período preclásico (1630-1650) y un período estrictamente clásico (1650-1670).

2.- No obstante, la expresión dramaturgia clásica ha pasado a designar un tipo formal de construcción dramática y de representación del mundo, así como también un sistema autónomo y lógico de reglas y leyes dramáticas. Las reglas impuestas por los eruditos y por el público del siglo XVII se transformaron en un conjunto coherente de criterios distintivos de la acción, de las estructuras espacio-temporales, de lo verosímil y del modo de presentación escénica.

3.- La acción se limita y se unifica en torno a un acontecimiento principal, donde todo tiene necesariamente que converger al establecimiento y a la resolución del nudo del conflicto. El mundo representado debe ser esbozado dentro de ciertos límites bastante estrictos: una duración de veinticuatro horas, un lugar homogéneo, una presentación que no afecte ni el buen gusto, ni el decoro ni la verosimilitud.

Este tipo de dramaturgia, por su misma coherencia interna y su adaptación a la ideología literaria y humanista de su época, se mantuvo hasta las formas posclásicas (Marivaux, Voltaire), y sobrevive en el siglo XIX en la pièce bien faite y en el melodrama, y en el siglo XX en la comedia ligera o la telenovela. A partir del momento en que este modelo se fija en una forma canónica (cuando el análisis psicosocial del hombre en ese mismo momento era renovado por las ciencias humanas), este modelo dramático impidió toda innovación formal y toda aprehensión nueva de la realidad. No es pues sorprendente que sea totalmente rechazado por las nuevas estéticas: en el siglo XIX por el drama romántico (aunque éste continúe bebiendo de las fuentes del modelo que rechaza), y a comienzos del siglo XX por los movimientos naturalista, simbolista o épico.

4.- La noción de dramaturgia clásica sólo atañe parcialmente a la de forma dramática, forma cerrada, teatro aristotélico, pièce bien faite. La frecuencia y persistencia de su empleo probablemente se explica por la gran influencia normativa que el teatro francés del Gran Siglo ejerció en la historia teatral.

 

 

Dramatúrgico (análisis...) [Dramaturgismo]

 

I. Del texto a la escena

Tarea del dramaturgista, pero también de la crítica (al menos en ciertas formas penetrantes de esta actividad), que consiste en definir los rasgos específicos del texto y de la representación. El análisis dramatúrgico intenta iluminar el paso de la escritura dramática a la escritura escénica: “¿En qué consiste el trabajo dramatúrgico sino en una reflexión crítica acerca del paso del hecho literario al hecho teatral?” (Bernard Dort, 1971)

 

II. Trabajo en la constitución del sentido del texto o de la puesta en escena

El análisis dramatúrgico examina la realidad representada en la obra: ¿Qué temporalidad? ¿Qué espacio? ¿Qué tipo de personaje? ¿Cómo leer la fábula? ¿Cuál es el vínculo entre la obra y la época de su creación, el vínculo con la época representada y la actualidad? ¿Cómo interfieren estas historicidades?

El análisis explicita los “puntos oscuros” de la obra, clarifica un aspecto de la intriga, escoge una concepción particular o, por el contrario, ofrece diversas interpretaciones. Debido a la preocupación por integrar la perspectiva del espectador establece puentes entre la ficción y la realidad de nuestra época.

 

III. Necesidad de esta reflexión

Desde el momento en que hay una puesta en escena, se estima que necesariamente existe una labor dramatúrgica, incluso (y sobre todo) si ésta es negada por el director en nombre de una “fidelidad” a la tradición, de la determinación de seguir el texto “al pie de la letra”, etc. En efecto, toda lectura y, a fortiori*, toda representación de un texto, presupone una concepción de las condiciones de enunciación de la situación y de la interpretación de los actores, etc. Esta concepción, incluso embrionaria o poco imaginativa, es ya un análisis dramatúrgico.

 

IV. Entre semiología y sociología

Este análisis sobrepasa la descripción semiológica de sistemas escénicos puesto que se pregunta, de manera pragmática, lo que el espectador recibirá de la representación, cómo desemboca el teatro en la realidad ideológica y estética del público. Concilia e integra una perspectiva global, una visión semiológica (estética) de los signos de la representación, y una encuesta sociológica acerca de la producción y de la recepción de estos mismos signos.

 

 

 

*A fortiori, según Wikipedia recuperado el 25 de noviembre de 2021, es una locución latina que significa ‘con mayor motivo’. En lógica se usa esta expresión para referirse a una forma de argumentación por la que se saca una consecuencia de una cosa en vista de la conclusión que se sacó de otra, para la cual había menor motivo. Por ejemplo, si el que roba es condenado, a fortiori será condenado el que mata.

 

Es el grado inmediatamente superior al a pari, en que la conclusión se formula con igual fuerza en los términos comparados y difiere solo materialmente a necessario; la ilación a fortiori indica simplemente exceso de razón, de fuerza y la a necessario expresa la intrínseca ligadura de la conclusión y la premisa, que es para aquella lo que la causa necesaria es a su efecto o el principio a lo derivado de él. Como estas otras formas, se funda en los conocidos axiomas de las escuelas dictum de omni, dictum de singulis sub eis contentis (quod extensionem); dictum de nullo, dictum de singulis (quod extensionem et comprehesionem), que aplica con el indicado exceso de motivo.


Recomendados - LA TUERCA - el humor en el recuerdo.

 

Todos los martes, a las nueve de la noche, dos millones de espectadores asisten a la maratón de disparates más explosiva de la televisión argentina. Noventa emisiones a lo largo de 2 años ininterrumpidos no dejan dudas: La Tuerca es hoy el programa humorístico de mayor audiencia en el país. Su rating, que oscila entre 40 y 50 puntos semanales, es apabullante. Ningún programa, en su género, logró alcanzar tamaña popularidad. Ni siquiera el fútbol: cuando se transmitió el tape del match que sostuvieron Racing y Celtic en Glasgow, La Tuerca —que se emitió por el mismo canal— registró un índice de 47,05, equivalente a 1.830.000 espectadores. La Copa del Mundo tuvo que conformarse con mucho menos: 31,15 de rating y 1.215.000 televidentes. 

Asi se iniciaba la nota con la que la Revista Siete Dias Ilustrados, en su edición del 21 de noviembre de 1967, daba cuenta del rotundo y sensacional éxito del programa televisivo, que estructurado en torno a sketches cómicos, y con un elenco de notables, se emitiera entre los años 1965 y 1974, y luego fuera relanzado en 1982 y nuevamente en 1989, con el mismo elenco original. 

La nota continuaba otorgándole el éxito a dos cuadros inolvidables por cierto, “el del trámite del árbolito”, donde un abnegado ciudadano, encarnado por Joe Rigolli, intentaba obtener la aprobación para poder plantar un árbol en la vereda de su casa, pero la burocracia institucional sumada a un inspector de dudoso compromiso con ella, interpretado por Tino Pascali, que daba prioridad a los gestores – uno de ellos, Gurruchaga, en la piel de Julio Lopez – por sobre los ciudadanos, lo dejaba siempre en ayunas y con el árbol en la maceta.  Y el otro, el de los “Jubilados”, un “crisol de razas” formado por cuatro o cinco individuos sentados en el banco de una plaza, en donde se hablaban de los temas del país y el impacto en dicha clase pasiva. Vicente Rubino, Guido Gorgatti, Pato Carret y Tincho Zabala, y a veces Gogo Andreu, Carlos Scazziotta, Joe Rigolli o Marcos Zucker, componían los personajes que visitaban el mencionado banco. 

Con el paso del tiempo también existieron otros scketches muy recordables, “el Polibomber” una mezcla de policía y bombero, interpretado por Carlos Pacheco, que orientaba a los transeúntes a llegar al destino, transformando todo lo que le decían en calles de la Ciudad o el conurbano, para buscarlas en la guía filcar, y terminar aconsejándoles que tomaran el 60, aunque el colectivo no pasara por ahí.  “El directorio”, “el duo para voz y violín”, “el inoportuno que hablaba en verso”, “Gramático Pluscuanperfecto”, que no conjugaba bien, “el que quería contar el chiste y se tentaba”, “la mordida”…. El que por un sorbo de una bebida alcohólica hacía hasta lo imposible… Globulito, Abelardo e Isolda, “El tintorero japonés que pedia tene boleta”etc. 

En la Segunda época, en 1982, se suma al elenco Tristan que protagonizaba dos scketches. “La Mordida” y “El sueño con la vedette”.  Pero en las versiones de 1989, Tristan es reemplazado por Carlitos Scazziotta.  En esta oportunidad se suma un número donde dos empleadas públicas no quieren trabajar, y se niegan a atender a los contribuyentes aún bajo los gritos de un abogado que amenaza con llevar el caso a la justicia. 

El éxito de LA TUERCA consistió en caricaturizar la realidad argentina, sin hacer uso de frases o situaciones de doble sentido de contenido sexual, como ocurría en otro programas en la misma época.  Supo transitar en cada segmento todos los géneros del humor: la comedia, la farsa, el grotesco y el absurdo.  Los latiguillos de los personajes eran repetidos en las conversaciones entre amigos y se podían escuchar también en la calle, cosas que suceden cuando el público logra identificarse con la obra.    

En 1969, obtuvo el premio Martin Fierro al mejor programa humorístico. 

Sabemos que el humor es inherente a una sociedad en un lugar y tiempo determinados, en donde se desarrollan sus valores y sistemas de creencias, que su trasvasamiento la mayoría de las veces no produce la misma hilaridad.  Que la Comedia tiene como objetivo poner al personaje en situaciones ridículas y aunque los tiempos cambian, y situaciones que antes lo eran, ahora no lo son y viceversa, hay temas que permanecen universales como las situaciones de errores por distracciones o torpeza o necedad, confusiones, ignorancia, o como las situaciones de abuso, en un sentido amplio de la palabra, sea en materia económica, científica, social e incluso personal, por citar un par de ellos. 

Si bien los programas son muchas veces, reemitidos por el canal Volver, esta vez hemos encontrado que un canal de YOUTUBE perteneciente a GUILLERMO SOTO También tiene varios programas completos, y aquí compartiremos algunos de ellos. 


https://www.youtube.com/watch?v=cpen-uz3kII


https://www.youtube.com/watch?v=OtIhx7R435s


Para ver más videos, ir al canal de GUILLERMO SOTO haciendo clic en este boton


El Alma Mater del programa: Héctor Maselli

Hector Maselli tenia en diciembre de 1965 cuando se emitió el primer programa, cuarenta y cuatro años y contaba ya con veinte de experiencia en los medios.  Estaba seguro de que el programa gustaría en razón entender él, que conocía muy bien los deseos del televidente, y no se equivocaba.  Los personajes fueron tomados de la realidad cotidiana, inspirados en su experiencia de caminar la calle, su labor consistía en caricaturizarlos y establecer un humor directo sin simbolismos. 
Hector Maselli presentando el programa especial por el primer Aniversario

Así el scketch “del arbolito” por ejemplo, supo causarle problemas, una mañana recibió en su domicilio una llamada de un alto funcionario municipal, “solicitándole” sea un poco más moderado con la sátira. Sin embargo, eso ni otras situaciones lo frenaron.  Todos los autores convocados a participar del programa, coincidían en la necesidad de hacer humor con trasfondo social, asumiendo que iban a suceder esporádicos conflictos.  La receta del éxito quedó plasmada. 

Elenco principal

Vicente Rubino / Osvaldo Pacheco / Tono Andreu / Gogó Andreu / Nelly Láinez / Joe Rígoli/ Rafael Carret / Guido Gorgatti / Carlitos Scazziotta / Carmen Vallejo / Pepe Díaz Lastra / Mauricio Morris / Tino Pascali / Julio López / Osvaldo Canónico / Oscar Viale / Silvia Balán / Délfor Medina / Dorita Burgos / Tincho Zabala / Marcos Zucker / Gino Renni / Tristán / Dalma Milebo / Selva Mayo.   

Equipo en canal 13

Desde 1965 salió al aire en la pantalla de canal 13 con este plantel:
Libros: Jorge Basurto, Juan Carlos Mesa, Carlos Garaycochea, Juan Peregrino (Seud. Héctor Maselli)
Escenografía: Horacio De Lázzari
Iluminación: José V. Barcia / Francisco Palau / Carlos H. Ochoa
Asistente: Julio Ileana
Producción y dirección artística: Héctor Maselli
Dirección: Luis A. Weintraub / Roberto Denís / Pedro Pablo Bilán / Manuel Vicente /
Carmelo Santiago / Federico Padilla / Gerardo Mariani

Equipo en Canal 11

Desde 1972, pasó a canal 11:
Libro: Oscar Viale / Scalise / Juan Peregrino / Ángel Pace
Producción y dirección artística: Héctor Maselli
Dirección: Mario Musacchio
Idea: Héctor Maselli
Guionistas
Autores guionistas (hasta 1972): Jorge Basurto, Oscar Viale, Juan Carlos Mesa, Juan Peregrino.
Autores guionistas (desde 1972 a 1982 inclusive): Jorge Basurto, Carlos Garaycochea, Angel Pace, Oscar Viale, Juan Peregrino 
Autores guionistas (1989): Angel Pace, Jorge Basurto, Juan Peregrino (pseudónimo de Héctor Maselli).
Fuentes

Wikipedia
La Tuerca recuperado el 11 de julio de 2021

Magicas ruinas
Recuperado el 11 de julio de 2021

Diario La Prensa
Recuperado el 11 de julio de 2021


viernes, 30 de julio de 2021

Receso de Invierno


Iniciamos nuestro receso de invierno, después de cuatro meses de feliz e intenso trabajo. 

Volveremos al ZOOM, el martes 17 de agosto, los concurrentes al “Taller de Improvisación” y el miércoles 18 quienes asisten al “Taller de Escenas de Texto de Autor, Análisis de Texto y Dramaturgia”.  Estos últimos quizás tenga la sorpresa de compartir con nuevos compañeros, ya que desde el

 2 al 13 de agosto

se reabre las inscripciones para los talleres que ofrece el

Programa Cultural en Barrios.

Así que quienes estén interesados en ese (o en otros talleres) pueden pegarse una vuelta virtual por la pagina web del Gobierno de la Ciudad. 

Seguimos conectados por el BLOG


lunes, 5 de julio de 2021

Sumando Acuerdos para Improvisar

 


Ya vimos en un artículo anterior, cuáles son, para este taller, los Acuerdos Básicos para Improvisar, los estudiamos, y entendimos.  Sin embargo, a la hora de iniciar las improvisaciones parecería que queremos o necesitamos SABER DE QUE VA A TRATAR, para empezar a actuar o empezar a accionar. 

Ya dijimos también que los acuerdos son Básicos, y que eso no es obstáculo para que podamos seguir sumando otros acuerdos a aquellos que son los básicos. 

Entonces una vez que nos pusimos de acuerdo con nuestro compañero, sobre cómo será el espacio, normalmente imaginario, en el que nos vamos a mover, qué se supone que hay a la derecha y qué a la izquierda y en el fondo.  Que establecimos hasta dónde llega el escenario, si pudimos incorporar objetos reales a la escena y qué representan esos objetos; establecemos que relación nos une.

Y planteamos un Objetivo o una Contradicción.  Esto último podemos acordarlo o no con el partener teniendo en cuenta si la improvisación debe responder o no a un dispositivo.  Si el dispositivo es libre, entonces no será necesario acordarlo, y si debe hacerlo, entonces lo más probable es que tengamos que definir el rol que nos toca dentro del dispositivo.  

Estos acuerdos son impostergables: (1) Definición del Espacio, (2) Definición de la Relación y (3) Construcción del Objetivo/Contradicción. 

Para el punto (3), debería decir definición del Conflicto, pero veo que muchas veces se asocia, la idea de conflicto con que tiene que haber una pelea.  Por este motivo, muchos autores prefieren llamarlo Confrontación.  De todas maneras, creo que esto no resuelve lo que sucede al interior del aprendizaje del actor, ya que muchas veces los Personajes confrontan sus ideas sin ponerse de acuerdo, (porque cada uno piensa de manera diferente o QUIERE algo diferente y por lo general opuesto, lo que nos señala que el Conflicto está ahí presente, en un matiz que no llega a la pelea) pero también porque muchas veces el diálogo, lo que se dice, se encuentra disociado de lo que los personajes QUIEREN. 

En el artículo sobre Los Elementos de la Estructura dramática – EL SUJETO, también se dijo que la construcción del Personaje es independiente de la construcción del CONFLICTO de la ESCENA.  Diferenciamos esto de la certeza de que la construcción de un Personaje es el producto de los conflictos, miedos, condiciones a los que estuvo expuesto ANTES de llegar a la ESCENA.  Y entonces que todos los Personajes están o pueden estar expuestos a tener que enfrentarse a cualquier objetivo.  Por eso la construcción de un Objetivo o Contradicción es independiente y lo podemos tener en un listado y elegirlo al azar, como si antes de entrar en una improvisación sacáramos una carta que contuviera el CONFLICTO a trabajar por el Personaje. 

Los invito entonces a hacer, para usarla en la clase, una lista de Objetivos / Contradicciones, recordando que una Contradicción se forma con dos objetivos contrapuestos y que se producen dentro de la cabeza de un mismo personaje, en tanto los objetivos son deseos de los personajes que se expresan en PRIMERA PERSONA, EN POSITIVO y COMO ACCION DE HACER (no de decir, porque el TEXTO será justamente improvisado) y se plantean, YO QUIERO…. o YO QUIERO… PERO… SE ME OPONE (que también quiero…), respectivamente. 

Vale recordar, que las improvisaciones fallan cuando (i) no respeto que el primero que hace o dice califica las situaciones hacia adelante, (ii) califico a mi partener como una persona que está loca (iii) me niego a jugar las propuestas que provienen de mi compañero, insistiendo en la idea que yo traigo en la cabeza, inclusive aún si esta no es orgánica a la situación reinante, es decir que no me adapto a su propuesta – lo que no quiere decir que deba renunciar a la mía – (iv) soy impune (e inmune) a todo lo que sucede o se dice en escena (v) no acciono con Fe y Sentido de la Verdad, no me creo lo que está sucediendo en el plano del juego, o (vi) tengo la necesidad de explicar – poniendo en palabras – lo que sucede (en concreto de hacer didascalias indirectas) para que el público entienda, antes que preocuparme por accionar. 

Fiu… no es poco lo que al final tengo que tener en cuenta para empezar a JUGAR.  Y así y todo, quieren tener idea de que va a tratar la impro… que debería pasar entre los Personajes, que cosas hicieron para llegar hasta la escena.  Resumiendo: ¿CUAL ES LA HISTORIA? 

Si lo dicho hasta acá, o sea, hasta el párrafo anteúltimo, ya funciona, podemos entonces seguir agregando Acuerdos, todavía sin entrar en la Historia. 

(4) Establecer Personajes con Características Definidas.  

Partiendo desde los vestuarios que portan, el uso de objetos, formas corporales, tics, roles, etc, de manera tal de buscar homogeneidad o justamente todo lo contrario: la variedad. 

(5) Tener conocimiento sobre las biografías o hechos importantes que marcan a los otros personajes con los que voy a improvisar.  (Y que los demás sepan sobre el mío).

Esto puede ser acordado o propuesto por cada actor antes de la improvisación.  Estos datos a considerar no deben ser meramente anecdóticos sino tener un peso que pueda llegar a activar el cambio de Estado del personaje cuando se hace uso de estos datos durante el ejercicio. 

(6) Una situación de estilo a cumplir.

Esto puede ser de lo más variado.  Proponerse que sea una tragedia, una comedia, una telenovela latinoamericana, un ritmo o velocidad definida, etc. 

Y podemos seguir. Pero por ahora solo hablaremos de estos tres nuevos tipos de acuerdos. 

Hasta aquí hemos visto que no estamos incorporando una historia acordada previamente como consigna para la improvisación, porque la idea es que la historia surja de la improvisación.  En otros trabajos vimos como estructurar las historias, con principio, medio y final.  Hemos jugado a improvisar relatos conocidos en una lectura previa, con la idea de llevarlos a la práctica escénica.  Tenemos conocimientos para moldear una historia con lo que vaya surgiendo.  No teman. 

La incorporación de una historia como consigna, es un trabajo avanzado, es la manera en que los actores exploran una obra de teatro previamente escrita o que ya está delineada y próxima a escribirse. 

Cuando el actor no ha madurado en la experiencia que da soltarse a que el accionar lo lleve y materialice la historia, que la encuentre en la improvisación, y arranca al revés, queriendo improvisar una historia acordada previamente, corre el riesgo de que la misma salga acartonada, inorgánica, sin plasticidad, apurada.  La ansiedad generalmente lo traiciona y corre para llegar al final.  No la transita. Omite partes.  Se pierde la oportunidad de aprender del ejercicio hecho.  De ganar experiencias para el Personaje.  No la disfruta. 

Pero no todo son malas noticias. 

Contamos con dos herramientas muy sólidas para defendernos y entrar a improvisar sin la historia acordada.  Y que se pueden utilizar cada vez que nos perdemos o nos trabamos.  Ellas son: 

La ACCIÖN AUTONOMA y la CONDICION DE STATUS 

La Acción Autónoma, es toda rutina que puede practicar el personaje. Para ampliar la información leer el artículo de Los Elementos de la Estructura Dramática – LA ACCION 

En tanto que la Condición de Status, relatada de manera impecable por Keith Johnstone en su libro Impro – la improvisación y el teatro, es una de las Habilidades Narrativas que consiste en ponerse en una condición inferior o superior según convenga, de un personaje respecto del otro, utilizando como base para ello, lo que dice (o hace) el partener.  La idea es generar matices o bien de lástima o envidia, o bien de enamoramiento o bronca, según convenga. 

Ya llegará el momento de incorporar a la Historia como acuerdo. 

¡Buena improvisación!

domingo, 27 de junio de 2021

Las Formalidades en el Texto Teatral

 

Hemos hablado del valor de la palabra en relación con las acciones, hemos publicado algunos de los métodos para el análisis de texto, hemos jugado con dispositivos para orientar a estructurar nuestras improvisaciones y las hemos luego pasado a papel o archivo de texto.  Hemos leído obras teatrales.  Pero cuando llega el momento de sentarnos y escribir, de manera tal que otros que no participaron del proceso creativo puedan comprender lo que quisimos transmitir como autores, nos pasa que pasamos por alto lo que ya hemos visto en las ediciones de las obras de teatro, cuando nosotros somos los lectores. Estamos acostumbrados a escribir cuentos, pero se nos complica cuando el cuento toma la forma de expresarse tan solo en diálogos. 

El artículo de hoy intenta orientarnos para volcar al papel (aunque este sea virtual), la obra que tenemos entre manos.  Si bien no hay solemnidades que cumplir, hay usos y costumbres con distintos rangos de aceptación para las cuales el lector de teatro se desliza cómodo en la lectura y comprensión de la obra teatral. 

No pocos de mis alumnos me han dicho alguna vez: hice un taller de guión, ahora sé, que para escribir una obra, tengo que diferenciar las escenas en día, noche, interior y exterior.  A veces me pregunto cómo hicieron para terminar de hacer el curso y no darse cuenta de que el taller era para escribir audiovisuales, cine o televisión, pero no teatro.  Cuándo fue que leyeron una obra de teatro a dos columnas con los detalles técnicos en la primera y el texto del personaje en la segunda.  De todas maneras, todo sirve, y nuestro conocimiento se expande asi como lo hace permanentemente el universo, al decir de los científicos. 

Aquí, no vamos a hablar de las dedicatorias, ni prefacios, preámbulos o estudios preliminares, ni de colofones, exordios, etc.  Y solo del prólogo o el epílogo si es parte integrante del cuerpo de la obra. 

Arranquemos. 

Lo primero para recordar son las nociones básicas de la Mecanografía, cosas que el mismo procesador de texto que usemos nos corrige si no las respetamos.  Muchas veces vemos que el procesador subraya en azul ciertas palabras y no sabemos el por qué, y generalmente se debe a que no estamos respetando esos acuerdos.  Si no lo hacemos seguramente se entienda igual, pero a mi espíritu obsesivo, lo deja más tranquilo respetarlas, porque se ve más prolijo. 

A continuación del punto y seguido, para separar dos oraciones dentro de un mismo párrafo, se dejan dos espacios antes de la mayúscula que inicia la siguiente oración.  En tanto que para todos los demás signos de puntuación – coma, punto y coma, tres puntos, dos puntos, guiones, etc – se deja un espacio entre el signo y el inicio de la palabra siguiente.  Estos signos se adhieren al final de la palabra que se quiere separar.  La excepción son las comillas y el paréntesis, donde ocurre exactamente lo contrario.  En el texto que va entre paréntesis, la primera palabra – aunque comience en mayúscula – se pega al signo de apertura y la palabra final, aún cuando contenga un punto, se pegará al signo del cierre.  Cuando los signos de interrogación o exclamación, terminan oraciones, estamos frente al equivalente del punto seguido, con lo que se deberá dejar dos espacios tal como dice la primera oración de este párrafo.  

Con los guiones, la regla parece menos estricta.  Algunos se usan para separar o para indicar que se silabea o que se inicia el diálogo, depende el caso se pueden usar dejando un espacio a cada lado del guión, pegando ambas palabras al guión y pegando el inicio del diálogo al guión, o no, respectivamente.

La sangría, consiste en dejar algunos espacios, normalmente cinco, despegados del margen, en el primer renglón que inicia un párrafo.  Los siguientes renglones van pegados al margen.    Se llama sangría inversa o colgante o sangría francesa, la que deja algunos espacios despegados del margen a los renglones que van desde el segundo en adelante, manteniendo el primero del párrafo pegado al margen. 

Aclarado esto, pasemos a lo estrictamente teatral. 

En teatro no hay “reglas” y cada editor le pone su impronta, aunque podemos encontrar ciertas similitudes que nos permiten identificar que estamos leyendo una obra de teatro. 

Los autores escriben sus obras separándolas en Actos, o Cuadros y algunos utilizan ambas separaciones en una misma obra.  Los actos, en el Siglo de Oro se conocieron como Jornadas y en el Teatro Griego como Episodios.  Estas diferencias ya están explicadas en otros artículos, pero para sintetizar, los actos refieren a separación en conceptos y tiempos, en tanto que los cuadros se estructuran de acuerdo a las imágenes que transmiten, la idea de cuadro es intensamente visual.

A su vez, los actos se dividen en Escenas. 

A estas divisiones normalmente se las utiliza como títulos, por lo cual, las encontramos resaltadas de alguna manera.  Entonces el Titulo de la Obra, seguido por el nombre del autor separado del título por uno o varios renglones, centrando ambas cosas de las maneras que les parezca más conveniente, le seguirá también de alguna manera destacada y empezando por el nombre de la división hecha por el autor el número de dicha división expresado en números ordinales, o expresadas en números romanos.

A continuación, y separado por uno o más renglones, llega la Escena más el número ordinal (o número romano) que le corresponda.  Es tradición, aunque no todos lo hacen, detallar qué personajes participan de la escena desde el principio, y se aclara con la leyenda “luego” o "más tarde" si otro u otros personajes ingresan o hacen una acotación. 



Si la obra fuera una adaptación de un original, el nombre del adaptador iría algo debajo del nombre del autor original o a continuación de este explicando que tipo de versión es. 

Vamos ahora al interior de las escenas. 

El nombre del personaje, que indica que el texto a continuación de ese nombre, es el texto que dirá en voz alta, el actor que lo encarne se escribe comenzando en el margen izquierdo, a veces completamente en mayúscula, seguido de los dos puntos y del guión que indica que se inicia un diálogo.  Cuando dicha ENTRADA, excede el renglón y se transforma en un párrafo, los renglones subsiguientes se organizan dejando una sangría colgante.  De esta manera pareciera que el guión teatral se organiza en dos columnas, la primera muy angosta, en donde debieran entrar de alguna manera completa el nombre con el que se indica o reconoce a los personajes y en la segunda mucho más amplia en donde se dedica todo el TEXTO PRIMARIO y las acotaciones breves o DIDASCALIAS DIRECTAS. 

Refrescando algunos conceptos.   Se llama ENTRADA a cada participación en voz alta del personaje.

TEXTO PRIMARIO a lo que el personaje dice en cada ENTRADA.  TEXTO SECUNDARIO o DIDASCALIA DIRECTA a las aclaraciones que hace el autor, sobre el espacio, la escenografía, los objetos, el vestuario o un detalle del mismo, la iluminación, la música, las acciones, los estados de ánimos de los personajes o la manera que el personaje dice alguna cosa en particular o la entrada completa, etc.  Son DIDASCALIAS INDIRECTAS cuando esas aclaraciones integran el TEXTO PRIMARIO en la voz de un personaje. 

Tipo de letra.  Los TEXTOS PRIMARIOS se redactan con el tipo de letra de imprenta que se haya elegido como principal, (en los concursos normalmente se utiliza ARIAL 12).  Sin embargo, las DIDASCALIAS DIRECTAS, se escriben en la misma tipografía, pero en letra cursiva, si se encuentran intercaladas en el TEXTO PRIMARIO, van además entre paréntesis.  Si están por fuera de la ENTRADA del personaje normalmente van en párrafo separado, siempre en cursiva, pero puede iniciarse o no pegado al margen izquierdo o directamente encolumnado debajo de la sangría colgante.  Aunque en estos casos siempre media un renglón de separación, antes y después, entre el párrafo en donde se señala la DIDASCALIA DIRECTA y los TEXTOS PRIMARIOS.  

Si se optó por indicar los nombres de los personajes en mayúscula para cada entrada, cuando se hace referencia a ellos en las DIDASCALIAS DIRECTAS también se los nombra en mayúscula, pero siempre respetando la letra cursiva. 

En cambio, las DIDASCALIAS INDIRECTAS como son parte del TEXTO PRIMARIO, no reciben ningún tratamiento distintivo.


Nótese que las DIDASCALIAS DIRECTAS, se escriben siempre antes de que el personaje hable o haga la acción que se sugiere y no después. 

Tanto los procesadores de texto como las imprentas mecánicas permiten la opción de visualización del TEXTO en FORMATO JUSTIFICADO, este formato distribuye los espacios entre las palabras para que estas se ajusten a ambos márgenes de la columna en donde deben leerse, produciendo un efecto visual de orden en el texto, evitando tener que aplicar la separación en sílabas de las palabras que no entran completas en el renglón. 

En lo personal, a mi gusta interlinear cada ENTRADA, a veces con una altura inferior que la del renglón que uso.   Y para ordenar los radioteatros, numero cada ENTRADA, de esa manera es más fácil señalar aquellas que hay que volver a grabar.  Escribo a dos columnas, usando la primera para los nombres de los personajes, sin usar los dos puntos y sin usar el guión de diálogo.  Inicio el diálogo en la segunda columna, y respeto los textos que deben ir en letra cursiva.  Utilizo el formato justificado.

Para no quedarse con la duda, los prólogos son escenas en donde en la voz de uno de los personajes se anticipa de alguna manera lo que va a pasar. Normalmente aparecen antes del Acto Primero o bien dentro de él como escena cero indicada con el nombre de Prólogo, o  como Escena I, a gusto del autor.  Y los épílogos, luego de los finales, dentro del último Acto, y sirven para cerrar las historias secundarias que quedaron abiertas, luego del final.